martes, 16 de junio de 2009

La Teoría de la Dependencia y el subdesarrollo latinoamericano

La Teoría de la Dependencia y el subdesarrollo latinoamericano

La Teoría de la Dependencia, como corriente de pensamiento, se configuró a mediados de los años sesenta,.a partir de un conjunto de trabajos elaborados y/o publicados entre 1964 v 1967, los cuales constituyeron dentro de la intelectualidad en América Latina una discusión extremadamente rica en relación con esta temática… La Teoría de la Dependencia partía de la CEPAL; pero lo hacía para afirmar, primero, que desarrollo y subdesarrollo no eran un continuum sino que, contrapuestos, eran dos realidades estructuralmente ligadas; una era la contrapartida de la otra. El subdesarrollo no era una etapa hacia el desarrollo, sino una expresión del desarrollo capitalista mundial... Lo que se desprendía de ello era que cuanto más se desarrollaba el capitalismo dependiente, más subdesarrollado era en el sentido de que más agudas eran sus deformaciones, sus desigualdades, sus injusticias, y no en el sentido de que no se podía desarrollar, corno se ha dicho incorrectamente... La dependencia no era algo superable en el marco del capitalismo, sino que el capitalismo la tornaba cada vez más profunda, más brutal: a más desarrollo capitalista, mas dependencia.
Ruy Mauro Marini


El marco histórico e intelectual del surgimiento de la Teoría de la Dependencia

En el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial y en el marco de las teorías dominantes de las Relaciones Internacionales expresadas, fundamentalmente, en el Realismo Político, y otras como la Teoría General de Sistemas -y su enfoque
Conductista-y la Sociología histórica, surgió una diversidad de teorías y enfoques
económicos y políticos para explicar el "éxito" del desarrollo del capitalismo mundial, cuya expresión más diáfana fue la llamada Teoría del Desarrollo y la Modernización. Su principal ideólogo fue Walter W Rostov, con su obra Las etapas del crecimiento económico: un manifiesto no comunista. Theotonio Dos Santos dice:

Él-Rostow- definió todas las sociedades precapitalistas como tradicionales. Este barbarismo histórico, que provocó la protesta de los historiadores serios, era necesario para resaltar los varios estadios del desarrollo que se iniciaron con el famoso take off, el "despegue" del desarrollo que había ocurrido en la Inglaterra de 1760, en los Estados Unidos de la posguerra civil, en la Alemania de Bismark, en el Japón de la restauración Meiji, etc. El problema del desarrollo pasó a ser así un modelo ideal de
acciones económicas, sociales y políticas interligadas que sucedería en determinados países, siempre que se dieran las condiciones ideales para su "despegue". Su libro se llamaba "un manifiesto anticomunista" y no ocultaba su objetivo ideológico. Trataba de demostrar que el inicio del desarrollo no dependía de un Estado revolucionario, como había sucedido en la URSS y sí, de un conjunto de medidas económicas tomadas por cualquier Estado nacional que asumiese una ideología desarrollista. En un libro posterior menos divulgado, Rostow defendía la necesidad de que este Estado desarrollista fuese un Estado fuerte. Sus trabaos como consultor de la CIA, fueron una de las principales referencias de las políticas de golpes de Estado modernizadores, llevados a cabo en las décadas del 60 y 70 a partir del golpe brasileño de 1964. El modelo de Rostow no sólo tenía un inicio común en la indiferenciada masa de las economías y sociedades tradicionales, en que el transformó los 6 000 años de historia de la civilización, sino que terminaba en la indiferenciada sociedad postindustrial, era de afluencia a la cual reducía el futuro de la humanidad, tomando como ejemplo los años dorados del crecimiento económico norteamericano de posguerra.


Sin embargo, hacia finales de los años cincuenta, surge un enfoque y una visión que se diferenciaban y contraponían a las teorías dominantes de las Relaciones Internacionales y, de manera particular, a la Teoría del Desarrollo y la Modernización. Esta perspectiva proviene de una concepción marxista de la historia y de la Teoría del imperialismo de inspiración leninista.
Este enfoque marxista, observando los profundos cambios y transformaciones en la economía y en la política del sistema internacional de los años cincuenta, tratará de exponer y demostrar que la persistencia del fenómeno imperialista y su análisis como proceso económico-social y concepción política capaz de explicar las agudas manifestaciones de desigualdad, dominación hegemonía que se dan en las relaciones internacionales en general, y atraso económico y el subdesarrollo en el llamado Tercer Mundo de modo específico en América Latina, en particular.

Así, mientras los enfoques y las teorías políticas, económicas y de las relaciones internacionales dominantes situaban los grandes problemas y obstáculos para el desarrollo económico de las sociedades -organización social, cultura, tradiciones e instituciones políticas, etc.- del llamado Tercer Mundo, los enfoques marxistas van a concebir y explicar lúcidamente el atraso y el subdesarrollo como una consecuencia directa del proceso de desarrollo del sistema capitalista mundial de su reproducción tendencial e histórica. En otras palabras, el atraso el estancamiento y la dependencia de los países de la periferia del sistema mundial resultado del proceso dialéctico de explotación que han experimentado estos países por las potencias centrales del capitalismo internacional.
Esta corriente marxista de pensamiento, representada en la escuela estadounidense por Paul Baran, Paul Sweezy, Harry Magdoff, Leo Huberm Michael Hudson, James O "Connor, Harry Braverman, Paul Mattick, Víctor Perlo, Michael Barratt Brown, Tom Kemp, Stephen Hymer, Maurice Dobb, Gabriel Kolko, Joyce Kolko y Benjamín J. Cohen; en la escuela francesa por Louis Althusser, Christian Palloix, Charles Bettelheim, Nicos Poulantzas, Ernest Mande; Pau1 Boceara, Jaques Valier y J. P Delilez y en la escuela llamada Tercermundista por Samir Amin, Pierre Jalée, Arghiri Emmanuel, Anuar Abdel-Malek, Hose Jaffe, y Giovanni Arrighi, se caracteriza por analizar, de manera general, al sistema mundial y a las relaciones económicas internacionales en tres niveles, a saber: 1) estudio del problema de la generación y la absorción del excedente económico cada vez mayor -plusvalía en el pensamiento de Marx, que consiste en la diferencia re lo que una sociedad produce y los costes de dicha producción-, es la piedra angular de la explicación de la fase actual del capitalismo imperialista; 2) centrar problemática actual del imperialismo en, según Palloix, la "realidad última": la momia mundial y el proceso de internacionalización del capital a través de las corporaciones transnacionales determinan estructuralmente las relaciones políticas económicas mundiales; y 3) quizás la más importante, ¿cómo funciona el capitalismo internacional? En el desarrollo e intercambio desigual de la economía internacional-ley del valor y la tasa de plusvalía en Marx-y en un contexto o proceso acelerado de acumulación capitalista a escala mundial, las formaciones económico-sociales capitalismo periférico -la africana, la asiática y la latinoamericana- son integradas, manera especializada según la rama de la producción, a la economía mundial en términos de explotación y dependencia. En síntesis, -el subdesarrollo y atraso de las sociedades y Estados nacionales periféricos del sistema internacional, son un efecto directo del desarrollo y expansión estructural del sistema capitalista mundial, y no tiene su origen en los problemas socioeconómicos y políticos internos de las sociedades del llamado Tercer Mundo.
En esta perspectiva y marco general surge -como algo propio, original y sustantivo- del pensamiento crítico social marxista latinoamericano una de las construcciones teóricas y epistemológicas más importantes de la teoría social en América Latina: la Teoría de la Dependencia y el subdesarrollo.
En palabras de Theotonio Dos Santos:


Ni Lenin, ni Bujarin, ni Rosa Luxemburgo, los principales elaboradores marxistas de la teoría del imperialismo, ni los pocos autores no marxistas que se ocuparon del tema, como Hobson, han enfocado el tema del imperialismo desde el punto de vista de los países dependientes. A pesar de que la dependencia debe ser situada en el cuadro global de la teoría del imperialismo, tiene su realidad propia que constituye una legalidad específica dentro del proceso global y que actúa sobre él de esta manera específica. Comprender la dependencia, conceptuándola y estudiando sus mecanismos, su legalidad histórica, significa no sólo ampliar la teoría del imperialismo sino también contribuir a su mejoría y reformulación. En suma, el estudio del desarrolló del capitalismo en los centros hegemónicos dio origen a la teoría del colonialismo y
del imperialismo. El estudio del desarrollo de nuestros países debe dar origen a la Teoría de la Dependencia."

En efecto, la Teoría de la Dependencia latinoamericana se diferencia de las otras teorías marxistas señaladas por lo siguiente: l) construir una reflexión histórica y estructural, frente al historicismo de Lis formulaciones teóricas preexistentes. Es decir, un marcado intento del pensamiento latinoamericano de analizar su propia realidad rechazando los enfoques y los modelos teóricos occidentales su vez, tratando de construir una nueva teoría latinoamericana del análisis del imperialismo -de la dependencia- a partir del estudio de sus efectos, control y ­hegemonía en las economías y políticas que ejercen sobre la mayoría de los países latinoamericanos; 2) porque dicho análisis se sitúa en la perspectiva de una praxis política revolucionaria, y confrontando con la misma se transforma dialécticamente y 3) por haber mostrado la existencia de una nueva fase dentro del capitalismo latinoamericano que se caracterizó por construir un capitalismo de Estado anclado en las grandes corporaciones transnacionales, lo que equivale a una total transformación de las relaciones clásicas de dependencia dentro de una nueva estrategia de la economía capitalista mundial.


Este salto cualitativo en el análisis del capitalismo dependiente latinoamericano es producto de más de un decenio de discusiones, tanto con los teóricos del desarrollismo y la modernización como con la ortodoxia marxista y revisionista, pero, sobre todo, es producto de una confrontación entre la teoría y la práctica política, de un profundo análisis de las reformas emprendidas por ciertos regímenes caracterizados de antiimperialistas y los movimientos sociales y revolucionarios que sacudieron a los países latinoamericanos durante las décadas de los años sesenta y setenta del siglo XX.
Entre los autores más destacados e importantes -en su mayoría latinoamericanos- que contribuyeron a la construcción de la Teoría de la Dependencia, se encuentran las reflexiones y el pensamiento de Adré Gunder Frank, Ernesto "Che" Guevara, Aníbal Quijano, Ruy Mauro Marini, Theotonio Dos Santos, Vania Bambirra, Fernando Henrique Cardoso, Agustín Cueva, Julio Coder, Rodolfo Stavenhagen, Pablo González Casanova, Tomás Amadeo Vasconi, Octavio Ianni, Celso Furtado, Raúl Rebisch, Osvaldo Sunkel, Aldo Ferrer, Helio Jaguaribe, Franz Hinkelammert, Aníbal pinto, Enzo Faletto, Pedro Paz, María C. Tavares, Orlando Caputo, Luciano Mampa, Luciano Tomassini, Tomás Amadeo Vasconi, Constantino Váitsos, Gino Germall, Francisco Weffort, lames Petras, Maurice Zeittin, Gérard Pierre--Charles, Marcos Kaplan, Sergio de la Peña, Ernest Laclau y, en la continuidad y vigencia actual, Immanuel Wallerstein.



Es importante señalar aquí que si bien el desarrollo más significativo de la construcción y debate de la Teoría de la dependencia se dio desde el final de los años sesenta hasta el fin de la década de los años setenta en América Latina, la historia del pensamiento social -concretamente el pensamiento marxista- desde la última década del siglo XIX y, particularmente, las tres primeras décadas del siglo XX, produjo importantes interpretaciones filosóficas políticas sobre la realidad de las estructuras de dependencia social, cultural, económica y política de América Latina.''' Por ello, la historia del pensamiento crítico social marista en América Latina ha sido (y- sigue siendo), por un lado, la historia de una de las mayores aportaciones a la constitución teórica, metodológica.-y política de la realidad social, el conocimiento y la reflexión de las Ciencias sociales latinoamericanas y, por el otro, la más eficiente articulación operativa con el quehacer a la práctica política, económica, social, cultural y científica de América Latina.



Pensamiento latinoamericano de la Teoría de la Dependencia
Theotonio Dos Santos dice:
La Teoría de la Dependencia, que surgió en la América Latina en los años. 60, intenta explicar las nuevas características del desarrollo dependiente, que ya se había implantado en los países latinoamericanos. Desde los años 30, éstos se habían orientado en la dirección de la industrialización, caracterizada por la sustitución de productos indus­triales, importados de las potencias imperialistas, por los producidos en industrias nacionales. De inmediato, terminado el ciclo depresivo (caracterizado por dos guerras mundiales, una crisis global y la exacerbación del proteccionismo y el nacionalismo), se restablecía, a través de la hegemonía norteamericana, la integración de la economía mundial. El capital, concentrado en aquel momento en los Estados Unidos, se expandió hacia el resto del mundo en busca de oportunidades de inversiones que se concentraran en el sector industrial. En estos años de crisis, la economía norteamericana generalizó el fordismo como régimen de producción y circulación y dio inicio, incluso, a la revolución científico-tecnológica en los años 1940. La oportunidad de un nuevo ciclo expansivo de la economía mundial exigía la expansión de estas características económicas a nivel planetario. Esta fue la tarea que el capital internacional asumió, teniendo como base de operación la enorme economía norteamericana y su poderoso Estado nacional, además de un sistema de instituciones internacionales establecido en Bretton Woods. Esta nueva realidad respondía a la noción de que el subdesarrollo significaba la falta de desarrollo. Se abría el camino para comprender el desarrollo y el subdesarrollo, como el resultado histórico del desarrollo del capitalismo, un sistema mundial que producía al mismo tiempo desarrollo y subdesarrollo. Si la teoría del desarrollo y del subdesarrollo eran el resultado de la superación del dominio colonial y de la aparición de burguesías locales descosas de encontrar un camino que les permitiera participar en la expansión del capitalismo mundial, la Teoría de la Dependencia, surgida en la segunda mitad de la década de 1960-70, representó un esfuerzo crítico para comprender la limitación de un desarrollo iniciado en un periodo, histórico en que la economía mundial ya había sido constituida bajo la hegemonía de enormes grupos económicos y poderosas fuerzas imperialistas.

En efecto, esta corriente del pensamiento latinoamericano cuyos principales autores son, en su orientación teórica marxista, André Gunder Frank, Teodoro Dos Santos, Vania Bambirra y Ruy Mauro Marini y, en su enfoque reformista, a Fernando Henrique Cardoso se caracterizó por descubrir y analizar que las. relaciones económicas de América Latina con el mercado determinadas como centro-periferia, países desarrollados y países desarrollados, metrópoli-satélite; dominantes-dominados-, eran las relaciones causas estructurales-e históricas que explicaban la dependencia, el atraso, la desigualé social la pobreza extrema, el subdesarrollo y explotación económica de nuestra región...Ahora bien, cabe destacar que es André Gunder Frank el primer auto t¡ elaborar una reflexión rigurosa y crítica sobre la cuestión de la dependencia latinoamericana. En efecto, Gunder Frank desarrolla desde 1966, teórica y empíricamente, un nuevo paradigma crítico y analítico para comprender el atrila dependencia y la revolución social en América Latina: la Teoría del Desarrollo
del Subdesarrollo. Para Gunder Frank, desarrollo y subdesarrollo constituyen por tanto, dos elementos de un mismo proceso dialéctico, y que hace imposible dentro de las estructuras dependientes capitalistas de dominación la superación del subdesarrollo. Es decir, la integración de América Latina a la economía mundial el inicio de la historia colonial no produjo el esperado desarrollo económico, desarrollo del subdesarrollo. La obra de Gunder Frank, es una contribución importante para la comprensión y, sobre todo, la redefinición de nuestra realidad cuando da pruebas de que nuestra economía no se explica por el feudalismo, sino por el desarrollo del capitalismo comercial mundial; cuando demuestra que la dependencia el concepto clave para explicar el subdesarrollo... Ambos no encontramos del mismo lado, y en un proceso de elaboración, el suyo más avanzado que el mío, de una alternativa teórica destina a servir de base a la transformación revolucionaria de América Latina.



autor: Manuel Sosa Fuentes

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